Llevo tres días tomando una tarrina pequeña de chocolate belga en el postre de la cena. Nunca lo había probado antes y el chocolate tampoco es que sea mi sabor de helado favorito pero reconozco que me ha ganado. La pedí “por probar” y porque no tenía nada mejor en la nevera. O quizás si pero no me apetecía llegar hasta allí. El caso es que empecé por una tarrina de 100ml y ya hoy voy por una de las grandes.
Mi amiga (la niña perdida) me la recomendó, me dijo que estaba buena (como ella, pensé yo) luego llegaron las cucharadas, una tras otra y un link “Se busca…perdí mi sentimiento…pago con amor” ¿saben ustedes lo difícil que es encontrar a alguien que pague hoy en día con esa moneda? Es la única que me falta, la única que quiero. Podía colgar aquí un anuncio y decir: Duende belga busca duendecilla que quiera pasar las tardes paseando por la tranquila San Sebastián, que le apetezca despertarse conmigo viendo la playa de Zurriola, que quiera que la bese mientras el fino Urumea se pelea con el bravo y frío Cantábrico… Pero es malgastar el tiempo puesto que ya tiene rostro. Lástima que solo vaya a tener eso de ella. Su corazón le pertenece a un gigante que me tendrá para siempre ganada la partida. No me pregunten por que, sigo sin entenderlo.
Se que solo la quiero a ella y se que a día de hoy mi pequeño corazón de duende se esconde tras una viruta de chocolate para verla pasar por delante de mi ventana…esperando que un día me diga: si, quiero estar contigo.

El mundo es injusto. Sé que es un tópico, pero lo digo rotundamente. No entiendo porqué la naturaleza ha permitido que el amor se despierte unilateralmente. Debería ser siempre un sentimiento recíproco, aunque costara sentirlo, o si no, no ser. Pero porqué nace tantas veces sólo en un lado? No entiendo porqué ni para qué... si no es para hacernos ver que estamos equivocados. Así que, dos cosas, o mejor tres: i) aunque ahora seas incapaz de verlos, existen más rostros y más corazones... de veras! ii) si no abres la puerta nunca podrá entrar nadie; y iii) los gigantes también son vulnerables. Incluso a veces, mucho más que los duendes.
A mí, esa moneda, también es la única que me falta por dar. Pero, aunque parezca mentira, también es muy difícil encontrar a quien la quiera recibir tal como es. Así que la hago pedacitos, y la reparto entre toda la gente que quiero.
Animos, duende romántico. Algún día encontrarás a tu duendecilla.
Lo es, estoy completamente de acuerdo contigo. Es incontrolable, injusto y una auténtica pesadilla. Es una cadena macabra, siempre hay alguien que te quiere y a quien tu no quieres y siempre quieres a alguien que no te quiere.....o solo como amigo, como es el caso. Se que me adora, se que le gusto y se que juntos desatornillo el tiempo casi sin querer, pero........... esta él. Supongo que a los gigantes a veces se les puede ganar la batalla, pero creo que últimamente (o en mi vida al menos) eso solo pasa en los cuentos.
Se que habra más rostros y más corazones por ahí que solo están esperando ser encontrados, pero con ella estoy ciego y la puerta solo soy capaz de abrirla a medias. Por miedo supongo al daño.
Aunque te sea díficil encontrar a alguien que quiera esa moneda te aseguro que existen, yo el primero al que mira como tienen mendigándole aunque sea la mitad de ella.
Pero está perdida.....abra que darle tiempo :)
Gracias por tus ánimos, espero que un día sea como dices.