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Terra
La Coctelera

Corazón de mujer

Yo, que soy como el viento, estoy cautivo en la red azul de una estrella. Yo, que sólo amo la estela de mi libertad, he zozobrado en el reflejo de la luna. Yo, que soy el horizonte de mí mismo, estoy sin rumbo frente a la costa de tu mirada. Yo, gaviota solitaria sobre los farallones del amor, yo, ahora, sé de algo más grande que mi libertad: el corazón de una mujer.

Canción de cuna para dormir a un preso

Ayer, estuve con los presos de la cárcel de Martutene.
Un año más, gente distinta, otros viejos conocidos pero las mismas cicatrices de una vida maltratada se repiten en las caras de los inquilinos.
Los miro y pienso que soy un jodido cabrón con suerte. Que mi vida, seguramente haya estado más viciada que muchas de las vidas que veo por esos pasillos y sin embargo... Y sin embargo yo tuve la fortuna de tirar la piedra un segundo antes de que pasase la policia.
Allí tuve la posibilidad de volver a hablar con Otegui y de conocer a una monja, Balbina, que a sus ochenta y tantos lleva 36 cuidando presos en esta cárcel y no encontré más diferencia en sus vidas que una mera cuestión de circunstancias.
Por eso me sigue pareciendo que la cárcel no es la solución. Que a la gente, ante cualquier delito (ya sea un asesinato o un robo en una tienda) siempre exige venganza y de esta forma el sistema penitenciario que nace en el Parlamento (donde se supone que están representadas las demandas de la sociedad) se convierte en un sistema vengativo sin el menor atisbo de cambio y reinsercción, que en definitiva, debería ser la finalidad de quien ha cometido uno o varios errores en su vida.

Va por ellos, los de aquí y los de allí:

La gaviota sobre el pinar.
(La mar resuena.)
Se acerca el sueño. Dormirás,
soñarás, aunque no lo quieras.
La gaviota sobre el pinar
goteado todo de estrellas.
Duerme. Ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
No hay más que sombra. Arriba, luna.
Peter Pan por las alamedas.
Sobre ciervos de lomo verde
la niña ciega.
Ya tú eres hombre, ya te duermes,
mi amigo, ea... Duerme, mi amigo. Vuela un cuervo
sobre la luna, y la degüella.
La mar está cerca de ti,
muerde tus piernas.
No es verdad que tú seas hombre;
eres un niño que no sueña.
No es verdad que tú hayas sufrido:
son cuentos tristes que te cuentan.
Duerme. La sombra toda es tuya,
mi amigo, ea... Eres un niño que está serio.
Perdió la risa y no la encuentra.
Será que habrá caído al mar,
la habrá comido una ballena.
Duerme, mi amigo, que te acunen
campanillas y panderetas,
flautas de caña de son vago
amanecidas en la niebla. No es verdad que te pese el alma.
El alma es aire y humo y seda.
La noche es vasta. Tiene espacios
para volar por donde quieras,
para llegar al alba y ver
las aguas frías que despiertan,
las rocas grises, como el casco
que tú llevabas a la guerra.
La noche es amplia, duerme, amigo,
mi amigo, ea... La noche es bella, está desnuda,
no tiene límites ni rejas.
No es verdad que tú hayas sufrido,
son cuentos tristes que te cuentan.
Tú eres un niño que está triste,
eres un niño que no sueña.
Y la gaviota está esperando
para venir cuando te duermas.
Duerme, ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
Duerme, mi amigo...
Ya se duerme
mi amigo, ea...

José Hierro.

Desencadena el tiempo y verás...

Dedicado a quien me enseña a traves de sus escritos a la persona que aspiro a ser y que ella es. Hacen falta cuarenta años para darse cuenta que lo verdaderamente importante de este mundo son las pequeñas-grandes cosas. Yo, con mi torpeza particular, necesitaría varias vidas.
Feliz cumpleaños Maite.

Mi querido ignorante en casi todo:
Trato de regresar a las pequeñas-grandes cosas pero tu torpeza no me lo permite. Tus neuronas son manglares. A pesar de todo seguiré intentándolo. En otras cartas anteriores insistí en ello: las pequeñas-grandes cosas son la única felicidad autorizada en este mundo. Una felicidad-destello, sí, pero felicidad al fin y a la postre. Y para VIVIRLAS en plenitud debes subir primero al principio de los principios. Me explico: para beber y paladear cada pequeña-gran cosa hay que desencadenar al tiempo. Hasta ahora, mi querido idiota, eras tú quien engordabas al futuro (¿recuerdas?). Tú con tus prisas, convertías al tiempo en una maleta. Lo hacías para danzar pesadamente al son de tu agenda.
Hasta ahora, el tiempo (sobre todo el tuyo) era otro idiota, otro esclavo de ti mismo. Lo sé: siempre has creído lo contrario (tú eras el esclavo del tiempo). Si decides VIVIR, si empiezas a practicar el saludable deporte de las pequeñas-grandes cosas, comprobarás quién es quién. Comprobarás que el tiempo (libre de cadenas) se relentiza y te empapa de salud y satisfacción. ¡El tiempo convertido en lluvia mansa! Si lo liberas con el indulto de cada pequeña-gran cosa, el tiempo, en lugar de seguirte de mala gana, te precederá y te perfumará tu nuevo camino. Ahora, mi querido idiota, la "falta de tiempo" es un insulto a la inteligencia. Ahora con el descubrimiento de las pequeñas grandes cosas, lo verás fluir en su estado natural (ni solido, ni liquido ni gaseoso). Y el tiempo, al fin, te mirará a los ojos. Entonces, sólo entonces, serás moderadamente feliz y durante un tiempo sin tiempo. Sí, ése es el hallazgo de los hallazgos; las pequeñás-grandes cosas: el talisman de los sabios. El cofre secreto enterrado por un Dios en cada corazón. La luna para los necios. La última esperanza para los profanos, como tú. La religión de los inteligentes. El espejo de los más bellos. La verdad en zapatillas. El Destino mojado en leche. Un cazaclavos para el alma en pena. Agua en el desierto de los días. La dulzura en el sentido de las agujas del reloj. El presente vestido de Dios. Dios vestido de presente. Tus mejores sueños tocando palmas. La eternidad en el dedal de un "te quiero". La creación entera y señorona sentada a tus pies, observándote. Eso, y mucho más son las pequeñas-grandes cosas, querido idiota. La felicidad (recuerda) en porciones. El cielo en un carrillo de mano...
Saludos.

Por tu perdón...

I put a spell on you

I put a spell on you
'Cause you're mine

You better stop the things you do
I ain't lyin'
No I ain't lyin'

You know I can't stand it
You're runnin' around
You know better daddy
I can't stand it cause you put me down

I put a spell on you
Because you're mine
You're mine

I love ya
I love you
I love you
I love you anyhow
And I don't care
if you don't want me
I'm yours right now

You hear me
I put a spell on you
Because you're mine

Traducción (espero que sea así porque entonces llevo muchos años creyendo lo que no es)

Puse un hechizo en ti
porque eres mía.
Es mejor que dejes
las cosas que estás haciendo.
No estoy mintiendo
No estoy mintiendo (con respecto al hechizo).
No voy a tomar en cuenta
tus tonterías (en sentido figuarado, es decir, tonterías entendidas como los defecto de casa uno).
No voy a tomar en cuenta
cuando me quieras menospreciar.
Te hechicé
porque eres mía,
eres mía.
Te quiero de todas formas,
y no me importa
si no me quieres
porque ahora yo soy tuyo (dado que él está embrujado y no puede fijarse en otras).
Escúchame:
te hechicé
porque eres mía.

Es increíble cómo se desvirtúa el sentido esencial de los textos cuando se traducen, ¿verdad? Aún así, éste sigue siendo mi regalo para pedirte perdón. ¿Por qué esta canción? Respuesta fácil: La letra original de este blueses de Jay Hawkins, uno de los mejores letristas y compositores de todo el panorama musical norteamericano. Es un llanto desgarrado al amor perdido, es casi como un grito de socorro, en este caso, el de Hawkins cuando el amor de su vida lo dejó, publicada por vez primera en la década de los cincuenta. Él sabe que su relación es fruto de la mentira, es fruto de un conjuro, pero no hay nada más reconfortante para él que saber que, aunque ella no lo va a querer jamás, ahora él siempre será suyo, y es que ella sólo parece que lo quiere. Pero es que él es consciente de ello, de hecho él ha sido el que ha lanzado el sortilegio; y aún así la ama por encima de todo. Está dispuesto a vivir una vida que no es real, tan sólo porque ella permanezca a su lado por los siglos de los siglos. ¿No te parece hermoso? Aunque sólo sea a nivel teórico. Dicen que una mentira repetida muchas veces se convierte en una verdad, aunque sólo sea una verdad a medias, pero el amor limpio y puro, puede soportar cualquier adversidad, cualquier cabronada de esta vida puta, cualquier calamidad, cualquier destino.
Es una letra que penetra profundamente en el alma y nunca jamás vuelve a salir. Ese amor ha sido capaz de superar todas las barreras, las ha dejado tan lejanas, que se ha convertido en un amor incomprendido, un tipo de amor inaceptable para la gran mayoría, es casi un absurdo. ¿Has visto Hable con ella de Almodóvar? Pues es el mismo tipo de amor (me refiero al de Javier Cámara por Leonor Watling, fue tan incomprendido que de hecho fue delito -no te cuento más por si no la has visto-): un amor repudiado por unos convencionalismo que te obligan a querer a través del matrimonio, un convencionalismo que te obliga a querer siempre y cuando seas correspondido, un convencionalismo que te obliga a querer por los ojos, ¿dónde han quedado los amores malditos, los amores platónicos, los amores salvajes, los amores destructivos y los amores ficticios? También deberían ser una opción aceptable o, al menos, tolerada.
Esta canción siempre ha estado entre mis diez favoritas, pero desde que te conozco esta canción me pertenece. Me pertenece porque yo creo que se pueden perder cosas, incluso cuando jamás se han tenido e incluso cuando se tiene la certeza de que nunca las vas a tener, es una pérdida cuanto menos, igualde dolorosa que la otra. El valor de las cosas no deja de ser simbólico, por tanto, cada uno otorga el valor que quiere; Así pues, esta canción no tiene precio, es de unvalor incalculable y por eso quiero regalártela y que tú hagas con ella lo que tengas que hacer.

Ya sabes que no sé escribir sonetos que te alaben, ni tengo oído para escribirte algo tan bello cómo I will wait for you for a thousand summers de Connie Francis, ni tengo la suficiente verborrea como para describir el amor como Gala, así que te regalo lo que es mío, lo que me pertenece, lo que vive en mí. Espero que te guste. Y sirva para que me perdones.

Un beso enorme.

El pájaro y el Mástil.

Conocí cierto día la historia de un hermoso pájaro.
Se durmió en lo más alto del mástil de un velero. Y mientras la noche sacaba sus cuernos amarillos, el barco se hizo a la mar.

Y el pájaro, profundamente dormido, no se percato de aquella nueva singladura.
El buque fue adentrándose en la noche y la ciudad dejo de pintar arabescos blancos en las aguas.
Al amanecer, el ojo rojo del cíclope que habita en los cielos terminó por despertar al ave.
Sobresaltado, y comprendiendo que el velero navegaba hacia lo desconocido desplego sus alas y emprendió el vuelo.
El pájaro, angustiado, trato de descubrir las tierras seguras donde siempre había vivido. Pero el mar había robado el horizonte.
Escudriño entonces hacia el poniente, en busca de aquel familiar ejército verde y amarillo que formaban los pinos de la breña.
Pero las olas violetas se rieron del indefenso pajarillo.
El terror entonces, empezó a encharcar su corazón y el ave trato de hayar refugio en las nubes.
Mil alfanjes de hielo cayeron entonces sobre sus plumas y poco faltó para que se precipitara al océano.
En el último esfuerzo puso proa al sol. Pero aquel gigante, al que había visto levantarse redondo y pesado al amanecer, tambien había aprendido a volar. Y el pájaro comprendió que el cíclope no era de su bandada.
Exánime, desorientado y con las cuencas azules de la muerte bajo sus patas, el ave se fijó en la arboladura de aquel velero sobre el que había despertado. Y retorno a lo alto del mástil. Algún tiempo después. la eternidad verde y ondulada del mar depositó al navio en otro puerto.
El pájaro voló entonces alegre y confiado hasta la selva.

Con dedicatoria especial, en el primer día de su recuperación a mi amigo Nano.

Conversaciones con el aitona

[…] No me has dejado terminar. Quería decir que todo lo que merece la pena es femenino. Según tus propias palabras la mar es femenino. ¿Y qué me dices de la música, de la bondad o de las rosas?

- ¿Y qué me dices del pensamiento?

- Pura curva, hijo. Ondas cerebrales. Olas inteligentes. En realidad, pensar es femenino. Pensar es la respiración de la mente. La imaginación es una ahijada de la mente. Como ves, todo lo que merece la pena es “la”.

- Pensar como una mujer, ¿tú crees que el mundo iría mejor?

- Iría redondo, hijo. La mujer nos aventaja en casi todo. Es el único ser de la creación capaz de disparar dos arcos al mismo tiempo: el de la inteligencia y el de la intuición. Ella mide con la vara de la prudencia y se contenta con la generosidad del “ahora”. Ella antepone la caricia a la fuerza. Ella es la tolerancia, la serenidad y la alegría. La mujer es la razón, la cuna, la sensatez y la experiencia. Ella es la madre y la VIDA. La sombra y la luz. La mirada y la esperanza.

- ¿Y por qué sigue siendo un ciudadano de segunda?

- Por causa del miedo y el error. El “la”, una vez más ha sido esclavizado por el “el”. Lo masculino no ha comprendido aún que AMOR empieza por “A” (femenino).

- El miedo… ¿Tú crees que le tenemos miedo a la mujer?

- Desde que la gemela (la verdadera “Eva”) descubrió cómo alimentar y utilizar el fuego, hijo. En ese instante, el varón comprendió. Pero, lejos de sumar las fuerzas, en lugar de beneficiarse de esa brillante inteligencia, la mantuvo a distancia, encadenándola al “el”

[...]

Solo los que "saben" mueren sin palabras

- Mira a tu alrededor. En realidad nada muere. Esa palabra -de nuevo las palabras- han asfixiado la verdad. La noche no muere. Sólo cambia. Se viste de luz. La madera tampoco muere. El fuego la sublima y le da alas. La música llega a ti y tampoco muere. La transmutas y se hace pasión, imagen, nostalgia, vehículo o compañera. La semilla también se duerme y termina poniéndose en pie. Y llega el día en que se convierte en parte de tu fuerza. ¿Mueren tus pensamientos o sirven de cemento para construir la paz y la prosperidad?
Todo el AMOR es movimiento. La VIDA es redonda y lo que tú llamas muerte sólo es eso: movimiento.

Por el chocolate belga

Llevo tres días tomando una tarrina pequeña de chocolate belga en el postre de la cena. Nunca lo había probado antes y el chocolate tampoco es que sea mi sabor de helado favorito pero reconozco que me ha ganado. La pedí “por probar” y porque no tenía nada mejor en la nevera. O quizás si pero no me apetecía llegar hasta allí. El caso es que empecé por una tarrina de 100ml y ya hoy voy por una de las grandes.

Mi amiga (la niña perdida) me la recomendó, me dijo que estaba buena (como ella, pensé yo) luego llegaron las cucharadas, una tras otra y un link “Se busca…perdí mi sentimiento…pago con amor” ¿saben ustedes lo difícil que es encontrar a alguien que pague hoy en día con esa moneda? Es la única que me falta, la única que quiero. Podía colgar aquí un anuncio y decir: Duende belga busca duendecilla que quiera pasar las tardes paseando por la tranquila San Sebastián, que le apetezca despertarse conmigo viendo la playa de Zurriola, que quiera que la bese mientras el fino Urumea se pelea con el bravo y frío Cantábrico… Pero es malgastar el tiempo puesto que ya tiene rostro. Lástima que solo vaya a tener eso de ella. Su corazón le pertenece a un gigante que me tendrá para siempre ganada la partida. No me pregunten por que, sigo sin entenderlo.

Se que solo la quiero a ella y se que a día de hoy mi pequeño corazón de duende se esconde tras una viruta de chocolate para verla pasar por delante de mi ventana…esperando que un día me diga: si, quiero estar contigo.